martes, 13 de marzo de 2012

La huerta que se desvanece

"La barraca" y otras novelas de Blasco Ibáñez ante fotografías actuales de L'Horta de Valencia.

Ésta es una historia de tansformaciones, de cambios, de cómo una sociedad puede dejar atrás su forma de vida ancestral, pero difícilmente olvidar sus raíces.

Las aguas del Turia riegan los fértiles campos de hortalizas y frutales próximos a la ciudad de Valencia gracias a una extensa red de acequias, que en el pensar popular mayoritario se atribuye a la época de dominación musulmana. Al sur, las aguas de la Albufera cada vez van cediendo más terreno a los arrozales. El entorno rural que rodea la ciudad de Valencia desde su misma fundación, ese cintruón que la ha alimentado durante siglos, cada vez se reduce y resquebraja más.

He querido mostrar esa triste agonía, ese cambio a veces lento, a veces angustiosamente rápido. Pero no desde un punto derrotista, sino para intentar sensibilizar sobre el patrimonio que áun conservamos, la belleza irremplazable que tan próxima a los valencianos está. Y para ello recorrí el entorno -entre marzo de 2009 y noviembre de 2010- a un radio de 10 kilómetros del Micalet, el campanario de la Catedral de Valencia.

Esta limitación espacial refuerza la idea de cercanía a la ciudad, como espero que lo haga también el uso de los textos del maestro Vicente Blasco Ibáñez. Sus novels "La barraca" (1898), "Cañas y barro" (1902) y "Arroz y tartana" (1894), tienen como escenario la Huerta, la Albufera y sus arrozales y la ciudad de Valencia, respectivamente, y me parecen muy adecuadas para contrastar el paso del tiempo. Además, las novelas han dejado su impronta en muchos valencianos, quienes aun sin haber estado físicamente en la Huerta se han formado una imagen de ella gracias a éstas.

Uniendo estos textos antiguos y mis fotografías actuales, he intentado mostrar la belleza romántica del paisaje y del trabajo de la tierra, la calidez de los huertanos o llauradors y sus familias - autóctonos o no, permanentes o de paso-, sus tradiciones y, claro está, los desafíos a los que se enfrentan.

El progreso, que nunca se detiene, puede pasar por encima de este entorno físico, histórico y cultural, o puede pasar a su lado. El tiempo lo dirá.

Alex Hurtado en el prólogo

Disiponible en LIBRERÍA SORIANO: "La huerta que se desvanece", Álex Hurtado. Universitat Politècnica de València 2011, Valencia. 185 págs. 45'00€

viernes, 9 de marzo de 2012

Sólo Jagger

Una biografía imprescindible para todos los fans de los Rolling Stones. El interés sobre la figura de Mick Jagger probablemente se ha incrementado tras la aparición de las memorias de Keith Richards y también tras la reciente reedición del mítico álbum de 1978, "Some girls". Se trata de una biografía amena y bien documentada, centrada en la carrera de Jagger como artista, en el nacimiento de los Rolling Stones, sus influencias musicales, el proceso de creación de sus canciones, así como en algunos aspectos de su vida privada y de su relación con los músicos que han pasado por la banda.

Doug Brod, redactor jefe de Spin, ha declarado sobre el autor, "con tenacidad de periodista, celo de fan, y un ojo atento al detalle más absurdo, Marc Spitz plantea la cuestión tremendamente convincente de que el auténtico talento de Mick Jagger ha pasado inadvertido. "Jagger" da muestras de sobra de por qué Spitz es una de las plumas más divertidas, punzantes e inteligentes del rock".

Un examen ecuánime sin precedentes de una de las figuras más celebradas e incomprendidas de la historia del rock and roll. Spitz ha explorado un icono cultural cuya contribución, imagen e influencia en nuestra cultura han sido insondables, y ha conseguido reflejar en profundidad una visión del legado de Mick Jagger. "Jagger" se construye como un fascinante documental en una serie de episodios que marcan los hitos de una vida de estrella, desde su infancia en una familia de clase media en el Londres de después de la Segunda Guerra Mundial hasta la adquisición del estatus nobiliario de sir Mick, un viejo y glorioso hombre de Estado del Rock. A través de un retrato mucho más completo que las biografías previamente publicadas, esta biografía profundiza en la multiplicidad de roles incorporados por Jagger: liberador sexual, provocador de los medios, estrella del cine independiente, y, por si fuera poco, también empresario taimado con un entusiasmo libertino por mujeres mucho más jóvenes que él. Este "Jagger" es tan inspirado, provocativo y polifacético como el mismo artista.

Disponible en LIBRERÍA SORIANO: "Jagger", Marc Spitz. Alba 2012, Barcelona. 277 págs. 22'50€

jueves, 8 de marzo de 2012

8 de marzo, Día de la Mujer












En un día como hoy no queremos dejar de recordaros que hemos estrenamos sección en www.libreriasoriano.com con la intención de destacar la aportación de la mujer en el mundo de la literatura en particular y de la cultura en general: "Dones"




miércoles, 7 de marzo de 2012

El hurto hecho arte

Una delicada talla gótica ha sido sustraída de una iglesia alemana. En la persucución la policía dispara a uno de los ladrones. Él no sabe muy bien dónde le duele, pero se le empieza a nublar la vista. La talla se ha manchado de sangre y tiene un agujero. La preciosa obra de arte ha salvado la vida al ladrón más famoso del planeta: Erik "El Belga".

Así empieza "Por amor al arte. Memorias del ladrón más famoso del mundo (1940-1982)", la autobiografía de René Vanden Berghe, Erik "El Belga", escrita con increíble ritmo narrativo a cuatro manos con Nuria de Madariaga. Su vida es la demostración de que la realidad supera la ficción.

Nada hacía suponer que el pequeño René fuera a convertirse en un ladrón. Su abuelo le transmitió el amor por el arte gótico y el románico, su madre lo introdujo en el mundo de la pintura, y su padre le enseñó los secretos del bosque, las armas y los libros antiguos. Pero el ambiente tras la segunda guerra mundial era perfecto para aprnder las artes del contrabando y su carácter le dio el ansia por el conocimiento y la lógica necesaria para justificar su querencia por las piezas de arte sacro: "soy católico y la Iglesia es de todos los católicos, luego lo que es de la Iglesia también es mío" o "si no hubiera salvado esta pieza de la carcoma ahora no existiría...". En ocasiones, no le faltaba razón.

Un auténtico thriller en el que se desvela la trama que hay tras los robos de arte. A Erik se le calculan unos 600 golpes en Europa, algunos muy sonados en España, donde a nadie parecía importarle el patrimonio. Y todos por encargo, porque para que alguien se lleve estas piezas únicas tiene que haber una persona dispuesta a comprarlas.

Disponible en LIBRERÍA SORIANO: "Por amor al arte", Erik El Belga. Planeta 2012, Barcelona. 683 págs. 21'00€

martes, 6 de marzo de 2012

La historia de un hombre sin rostro

"El hombre sin rostro" (Debate) es el relato escalofriante de cómo un espía mediocre y cerrado de miras de la KGB ascendió a la presidencia de Rusia y de la noche a la mañana echó por tierra años de progreso convirtiendo a su país una vez más en una amenaza para su propio pueblo y para el mundo entero. Cuidadosamente elegido como sucesor por el entorno de un debilitado y cada vez más impopular Boris Yeltsin, Vladimir Putin parecía la solución perfecta para la oligarquía, para llevar a cabo sus propósitos. De pronto, el hombre que había permanecido entre las sombras, soñando con gobernar el mundo, era una figura pública, y su popularidad se disparaba. Rusia y un occidente miope estaban decididos a ver al líder progresista de sus sueños, aunque hubiera tomado el control de los medios, mandado a enemigos políticos al exilio o a la tumba, y machacado el frágil sistema electoral del país, concentrando el poder en manos de sus compinches. 

Como periodista residente en Moscú, Masha Gessen ha vivido esta historia de primera mano, y ha tenido acceso a información y a testimonios exclusivos de alto nivel para construir el relato de cómo un hombre anónimo manipuló su camino hasta alcanzar un poder absoluto y corrupto.

Disponible en LIBRERÍA SORIANO: "El hombre sin rostro", Masha Gessen. Debate 2012. 320 págs. 20'90€

lunes, 5 de marzo de 2012

Pippi is back

Por Elisa Silió, extracto del artículo publicado en el blog "Papeles Perdidos"

Vuelve la macarra Pippilotta Delicatessa Windowshade Mackrelmint, comunmente conocida como Pippi Langstrump (Calzaslargas). Retorna a través de una reedición esta pelirroja huérfana, descarada, marginal y osada que escandalizó a una conservadora Europa de los años 50, de la que se mantenía aislada la España franquista. Se veía como “un mal ejemplo para la juventud” a esa justiciera que a sus nueve años vivía en compañía del mono Señor Nelson y un caballo y hacía gala de una actitud anti-escuela y anti-familia. La reciente y moderna editorial Blackie Books ha sido la encargada de reunir las aventuras en un volumen Pippi Calzaslargas, todas las historias muy cuidado y atractivo.

"Los libros de Pippi marcaron una nueva era. Por fin estaban escritos desde el punto de vista de un niño, como los míos", opinó el pasado verano en Babelia su compatriota Sven Nordqvist, un popular y original ilustrador sueco que lleva más de 1,5 millones de ejemplares vendidos en el mundo de sus cuentos. Juventud comenzó a editar en España a Lindgren en los sesenta y sigue viva en su catálogo. De la actualidad de Pippi en su país dio fe el también sueco Stieg Larsson, padre del superventas Millennium. "Me inspiré en Pippi Calzaslargas para crear el personaje de Lisbeth Salander. Me imaginé cómo sería hoy en día Pippi, como sería si fuera una mujer adulta. ¿Cómo la habríamos definido? ¿Una sociópata? No, creo que simplemente vería la sociedad con una luz diferente", confesó en una entrevista.

Los padres de hoy en día en España conocen más al personaje por su versión en televisión, que devoraron en la infancia, que por la literatura de la avanzada autora sueca Astrid Lindgren (1907-2002), lo que supone un buen momento para acercarse a la fuente original. Por primera vez se emitió en TVE 1974 aunque el boom llegó en 1979. Hoy hay una veintena de películas y tres series. Aunque Lindgren sólo quería estimular la fantasía infantil, muchos vieron feminismo detrás de estas historias.

Suecia llegó a designar a su querida autora, que llegó a vender en vida 30 millones de ejemplares de su medio centenar de libros en 70 idiomas, como candidata Nobel de Literatura y al de la Paz. En realidad Pippi nació en 1945, a la vez que finalizaba la Segunda Guerra Mundial y supuso un auténtico revulsivo en una literatura infantil. Desde entonces la muerte o conflictos sociales y psicológicos se incluyeron en unos libros que dejaron de ser autoritarios. Como ocurre en muchas ocasiones, Lindgren inventó la historia para entretener a su hija, en cama enferma durante semanas.

Inger Nilsson fue Calzaslargas en televisión
La dinámica era siempre la misma, su hija inventaba un nombre y ella imaginaba. "Cuéntame algo de Pippi Calzaslargas". Astrid resbaló, se torció unpie y aburrida llenó el tiempo pasando a papel las historias de Pippi antes contadas. Nacida en una idílica granja parroquia que sus padres administraban, Lindgren tuvo siempre este escenario en la cabeza al recrear el espacio de esta incitadora de la rebelión infantil. "Nosotros trepábamos por los tejados como si fuesemos monos... y nadábamos en los ríos mucho antes de saber nadar", explicaba en una amplísima entrevista en el País Semanal.

Irónica, Lindgren al ofrecer el texto a una editorial se adelantó: "Espero que no vayan a alarmar a los tribunales tutelares de menores". A todos sorprendía una niña asilvestrada que recibía con palos a los ladrones, no respetaba a los adultos y se tragaba tartas enteras. "Creo que la meta de la educación debería ser el amor. Se puede aprender a amar y nadie mejor que los niños son capaces de aprender", subrayó en el País Semanal. El libro, como era de prever, fue desechado pero tras ganar un concurso al año siguiente, viajó a Japón y Alemania y Lindgren se convirtió en lectora durante 20 años de la editorial que accedió a publicarla.

Disponible en LIBRERÍA SORIANO: "Pippi Calzaslargas. Todas las historias", Astrid Lindgren. Blackie Books 2012, Barcelona. 316 págs. 23'00€

Artículo completo en Papeles Perdidos

jueves, 1 de marzo de 2012

Un Saramago inédito ve la luz 60 años después

Lisboa, 1952. Una mañana invernal de mediados del siglo pasado, que se vislumbra como cualquier otra. Un bloque de vecinos, de los muchos levantados en cada barriada, en una ciudad que bien podría ser la de cualquiera. Empieza un nuevo día, uno de tantos, y los vecinos se apresuran a sus trabajos, se desperezan en sus camas, se acicalan en sus baños o se afanan en sus cocinas. En apariencia, nada parece advertir al lector de que, lentamente y casi de puntillas, está a punto de dejar de contemplar la fachada de este anodino vecindario, de atravesar el umbral de la puerta del edificio, de adentrarse –a través de esa claraboya que da luz y título a la novela– en cada casa, en cada vida, y de espiar las frustraciones, anhelos, nostalgias, ilusiones, miedos, alegrías y tristezas de unas gentes que, por corrientes, resultan universales.

Un conmovedor microcosmos que tiene como telón de fondo la dictadura de Salazar, la más longeva de Europa; como música ambiental la Tercera Sinfonía de Beethoven, la Marcha Fúnebre de Chopin, La danza de los muertos de Honegger, el fado portugués; como autores de cabecera a Shakespeare, Diderot, Eça de Queirós. Y una pregunta de Fernando Pessoa que flota en el denso, tantas veces enrarecido ambiente que lo envuelve: « ¿Deberemos ser todos casados, fútiles, tributables?».

Esto es, en esencia, Claraboya, la obra que José Saramago escribió hace más de sesenta años, entre los cuarenta y cincuenta del pasado siglo, y cuyo manuscrito entregó a una editorial portuguesa en 1953. Pero, ¿por qué ahora esta publicación?, ¿cómo es posible que Claraboya siguiera inédita 60 años después? La historia resulta tan conmovedora y asombrosa que bien podría haber sido argumento de una de las novelas que el Nobel portugués regaló a los lectores a lo largo de su vida.

Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago y traductora de su obra, cuenta en el prólogo de Claraboya –titulado El libro perdido y hallado en el tiempo– que una mañana de 1989 Saramago recibió una llamada de la editorial para informarle de que el manuscrito había sido encontrado en una mudanza de sus instalaciones y que considerarían un honor publicarlo entonces. “Obrigado, ahora no”, respondió el autor. Ese mismo día recuperó su novela y tuvo, por fin, una respuesta por parte de la editorial a la que le había confiado el original de Claraboya, “la que le fue negada cuarenta y siete años atrás, cuando tenía treinta y uno y todos los sueños a punto. Aquella actitud de la editorial le sumió en un silencio doloroso, imborrable y de décadas”, explica del Río. No en vano, no volvió a escribir hasta veinte años después. Aunque sus más cercanos intentaron convencer a Saramago de que publicara Claraboya, “donde ya se observaba lo que después acabaría desarrollando plenamente: su propia narrativa”, una vez recuperada, el autor decidió que no se editaría mientras viviera.

José Saramago
Ahora, Alfaguara publica Claraboya, para regocijo de sus lectores en castellano, quienes también podrán constatar lo que el mismo autor señaló: que muchos aspectos de este libro, el segundo que escribió después de la publicación en 1947 de Tierra de pecado, están relacionados con su modo de ser. “¿Cómo es posible que el jovencito de veintitantos años escribiera con tanta madurez, tan seguro, que ya enunciara obsesiones literarias y dejara ver su mapa de trabajo y sentimental de una forma tan explícita? […] ¿De dónde sacó Saramago la sabiduría, la capacidad de retratar personajes con tanta sutileza y economía narrativa, de proponer situaciones anodinas y sin embargo tan profundas como universales, de transgredir de forma tan serenamente violenta?”, se pregunta Pilar del Río en la introducción.

Claraboya es, sin duda, una novela de personajes. En ella están contenidos los personajes masculinos de Saramago, “esa colección de hombres de pocas palabras, solitarios, libres, que necesitan el encuentro amoroso para romper, siempre de forma momentánea, su forma concentrada e introvertida de estar en el mundo”, explica su traductora. Y continúa: “También en Claraboya están las mujeres fuertes de Saramago. Cuando el autor se recrea en los personajes femeninos, la capacidad transgresora se hace más evidente y descarnada”. No es, ni mucho menos, un libro político pero sí resulta transgresor para la época en que fue escrito. Quizás por eso nunca se publicó, se dice en el prólogo: “Demasiado fuerte, demasiado arriesgado, viniendo de un autor desconocido, demasiado trabajo defenderlo ante la censura y la sociedad, para el poco provecho que aportaría. De ahí que el libro se quedara relegado, sin un sí comprometido, sin un no que pudiera comprometer en el futuro”.

Sea como fuere, este es el momento en que Claraboya ve la luz, por expreso deseo de su autor, que dejó en manos de sus herederos la decisión de su publicación. Un regalo que los lectores de Saramago se merecían.


Disponible en LIBRERÍA SORIANO: "Claraboya", José Saramago. Alfaguara 2012, Madrid. 424 págs. 19'50€